…Y el ganador es… ¡Usted!, ¿qué le parece? Seguro pensarás que se trata de una broma o de la venta o algún artículo promocional o de engancharte con tu e-mail y luego bombardearte de spams o de pedirte tu número de celular y después enviarte mensajes que debes pagar y debilitar tu saldo o algo parecido, pero no es así, de veras esta vez te aseguro que TU eres el ganador.
Te reirás desconfiado y lo entiendo, porque seguro dirás con la vida que tengo, llena de luchas y problemas, no me siento para nada un ganador, pero en verdad te digo que esa es la más absoluta mentira de satanás, esa es la más cruel de sus mentiras, recuerda que él es “padre de mentira” Juan 8:44. Por eso no debes de mirar tu situación y decir en fe, que tú eres un ganador.
Tu ganancia, tu triunfo, tu victoria y tu gloria, están en Dios, en que tú puedas comprender que eres una persona singular, que eres una persona tan especial que eres el único de la creación que Dios te creo a su imagen y semejanza, como dice en génesis 1:26, además no solo que te hizo como a nadie en la creación, sino que también te dio autoridad y poder, para que señorees en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
En esto consiste tu grandeza y tu máxima originalidad. Imagen y semejanza quieren decir imagen verdadera, reflejo vivo y real de Dios. Por eso, fundamentalmente, el hombre es gloria de Dios.
La gloria de Dios consiste en comunicar a otros su propio ser y que esos seres, por Él creados, sean lo más parecidos a Él, no solo en lo físico de la imagen, sino también en lo espiritual de su santidad.
La gloria de Dios es, por tanto, el poder, la majestad, la riqueza y la vida que Dios manifiesta al hombre. Por eso eres un ganador y toda tu tarea, tus luchas y problemas de esta vida, debes dejarla en sus manos y debes enfocarte y ocuparte con gozo, fe y esperanza, de tu tarea principal que consiste en irte pareciendo, cada vez más, a Jesucristo.
Las demás cosas vendrán a ti. Escucha la voz de Dios, Él está en este momento delante de ti hablándote. Él te dice en esta oportunidad, que si oyes atentamente su voz y guardas y pones por obra sus mandamientos, Él te exaltará sobre todas las naciones de la tierra y que las bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzaran, y que serás prosperado en toda actividad que desarrolles, si oyes su voz y pones por obra sus mandamientos.
Y que serás bendito en tu entrar y en tu salir, y que Él derrotará a todos los enemigos que se levanten contra ti, que por un camino vendrán contra ti y que por siete huirán de delante de ti y que te bendecirá sobre todo aquello sobre lo que pusieras tu mano.
Dios te confirmará por pueblo santo suyo, si guardas sus mandamientos y andas en sus caminos. Y verán todos que el nombre de Dios es invocado sobre ti, y te temerán. Deuteronomio 28:1-10
Te reirás desconfiado y lo entiendo, porque seguro dirás con la vida que tengo, llena de luchas y problemas, no me siento para nada un ganador, pero en verdad te digo que esa es la más absoluta mentira de satanás, esa es la más cruel de sus mentiras, recuerda que él es “padre de mentira” Juan 8:44. Por eso no debes de mirar tu situación y decir en fe, que tú eres un ganador.
Tu ganancia, tu triunfo, tu victoria y tu gloria, están en Dios, en que tú puedas comprender que eres una persona singular, que eres una persona tan especial que eres el único de la creación que Dios te creo a su imagen y semejanza, como dice en génesis 1:26, además no solo que te hizo como a nadie en la creación, sino que también te dio autoridad y poder, para que señorees en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
En esto consiste tu grandeza y tu máxima originalidad. Imagen y semejanza quieren decir imagen verdadera, reflejo vivo y real de Dios. Por eso, fundamentalmente, el hombre es gloria de Dios.
La gloria de Dios consiste en comunicar a otros su propio ser y que esos seres, por Él creados, sean lo más parecidos a Él, no solo en lo físico de la imagen, sino también en lo espiritual de su santidad.
La gloria de Dios es, por tanto, el poder, la majestad, la riqueza y la vida que Dios manifiesta al hombre. Por eso eres un ganador y toda tu tarea, tus luchas y problemas de esta vida, debes dejarla en sus manos y debes enfocarte y ocuparte con gozo, fe y esperanza, de tu tarea principal que consiste en irte pareciendo, cada vez más, a Jesucristo.
Las demás cosas vendrán a ti. Escucha la voz de Dios, Él está en este momento delante de ti hablándote. Él te dice en esta oportunidad, que si oyes atentamente su voz y guardas y pones por obra sus mandamientos, Él te exaltará sobre todas las naciones de la tierra y que las bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzaran, y que serás prosperado en toda actividad que desarrolles, si oyes su voz y pones por obra sus mandamientos.
Y que serás bendito en tu entrar y en tu salir, y que Él derrotará a todos los enemigos que se levanten contra ti, que por un camino vendrán contra ti y que por siete huirán de delante de ti y que te bendecirá sobre todo aquello sobre lo que pusieras tu mano.
Dios te confirmará por pueblo santo suyo, si guardas sus mandamientos y andas en sus caminos. Y verán todos que el nombre de Dios es invocado sobre ti, y te temerán. Deuteronomio 28:1-10