Hemos leído y oído muchas veces el versículo de Mat. 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas
estas cosas os serán añadidas.” En el que Jesús, nos habla del afán y la ansiedad por las cosas
terrenales, el comer, el vivir y el vestir. Este versículo seguro nos ha gustado
y se lo hemos repetido a cada persona que hemos visto angustiada por los
problemas de la vida y los afanes de siempre. Lo hemos repasado también un
sinnúmero de veces, y hemos creído y hecho la conclusión que es así. Entonces
surge la pregunta, ¿porque hay cristianos que viven tan mal?
Dentro de la iglesia son un carnaval de fe, esperanza, alegría y
felicidad, como si todo anduviera bien en el hogar y en la economía; pero en el
fondo, en la intimidad del hogar, están muy mal, tristes, cabizbajos,
deprimidos, sin esperanza; con notificaciones de acciones legales de los bancos
por las deudas adquiridas. Amenazas del corte por falta de pago de los
servicios básicos, agua, luz, gas, teléfono. Igual sucede con los estudios de
los hijos, los cuales son avergonzados por el incumplimiento del pago de sus
pensiones y también esta el pago de la hipoteca, o del alquiler de la vivienda.
Aparte de todo esto, tus hijos se rebelan, te enfrentan y cuestionan en tu fe, hijos que no quieren ir a la iglesia, por el contrario,
están buscando, gustando y disfrutando más las cosas del mundo, alejándose de
las cosas de Dios y tú no encuentras solución y tampoco la buscas en consejería
con los pastores, sino al contrario la solapas para que ellos no se enteren y
por si todo esto fuera poco y a raíz de todo esto, tienes problemas conyugales,
gritos, llantos, celos, peleas constantes, infidelidad y falta de compromiso.
¿Te suena de alguna forma familiar?
Esto no es una historia de ciencia ficción de Steven Spielberg,
esto es la triste realidad en muchos hogares. Quizá alguna parte de esta breve
descripción de problemas te toque a ti, y te sientas identificado, o una gran
parte o quizá todo junto, no lo sé. Pero la gente vive sufriendo las
consecuencias de las malas decisiones, en la economía y en el hogar, y sobre
todo en la parte espiritual. Andan todo el tiempo luchando, esforzándose,
consiguiendo victorias efímeras que muy pronto se desvanecen y otra vez se
vuelven a encontrar angustiados.
En medio de esta situación están orando y pidiéndole a Dios que los
saque de esa penosa situación, pero como al parecer “Dios no responde de
inmediato”, están preguntándole a Dios, ¿qué pasa Señor?, ¿qué hice Señor? o ¿hasta cuándo Señor?, Entonces viene la
otra pregunta, ¿Porque tenemos que caer en estas angustias, si tenemos esta
gran promesa de Dios de Mateo 6:33?
¿Será que no hemos podido
entender su significado hasta ahora?, ¿Será que nuestra fe es
demasiado débil para aceptar una promesa tan grande de nuestro Dios?, ¿Será que
tenemos una falsa vida espiritual deformada por la lujuria y la voracidad de la
carnalidad?
Desafíate buscando la verdadera respuesta para tu vida con estas
preguntas y con todo nuestro corazón te decimos, busca pues, el reino de Dios y
su justicia, de todo corazón y no te afanes más por tu vida, qué vas a comer o
qué vas a beber; ni por tu cuerpo, qué vas a vestir. Porque nuestro Padre
celestial sabe que tienes necesidad de todas esas cosas, y estas cosas
que te faltan, te las añadidas, para bendición tuya y de tu familia y para
gloria y honra de Él.
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