lunes, 27 de mayo de 2013

DIOS SI CREE EN TI

El apóstol Pablo escribe esta carta a los corintios en su segundo viaje misionero, los destinatarios eran corintios de nacimiento, gente que aun cargaba con sus vida pasada a la conversión a Cristo. Esta parte de vida anterior, también era llevada, al seno de la iglesia, y había degradación moral, orgullo, discusiones, etc.; además de esto y como si fuera poco, tenían entre ellos, grandes maestros de filosofía los que competían entre sí, en una mezcla de libertinaje, placer y religiosidad.

Es interesante ver que en vez de ser un lugar donde la palabra de Dios recibe el valor mas alto, no era así y las filosofías de moda eran halagadas y ensalzadas. Se parece mucho al tiempo actual, donde las personas, buscan, se fascinan y retienen más en sus mentes y su decir, los dichos o filosofías de hombres, en vez de la palabra de Dios expresada en los versículos de la biblia.

También había como es nuestros tiempos gente fascinada corriendo y buscando exhibiciones espectaculares de sanidad, milagros y poder espiritual, en vez de caminar en las sendas de Cristo llenas de amor y cimentado en la verdad.

Pero notemos, que a pesar, de todos estos elementos negativos entre estas personas, Pablo los señala como personas apartadas de todo ello por Jesucristo cuando les dice “santificados” o “santos”.

Ahora veamos, Corinto era una ciudad que por su situación geográfica, era una ruta obligada de las principales vías mediterráneas de tráfico comercial. Corinto era una ciudad de gente rica y culta;  La ciudad de Corinto era famosa por el florecimiento de la ciencia y el arte pero también por su exagerada perversidad moral.

Afrodita, la “diosa del amor y la fertilidad”, era su diosa principal, su templo estaba en la cima de una colina a 152 metros por encima de la ciudad, su culto era la pasión sensual, inmoral y desenfrenada. Un millar de bellas jóvenes operaban como prostitutas públicas ante el altar de la diosa del amor, sostenidas mayormente por el dinero de los extranjeros, con cuyo producto de esa inmoralidad, la ciudad obtenía un ingreso seguro.

Realmente conociendo un poco más el contexto tan pecaminoso de la ciudad de Corinto, se puede también comprender la maravillosa gracia de Dios para el hombre, porque aun a pesar de todo esto, Dios estableció una iglesia con gente santa y regenerada.

EL APOSTOLADO DE PABLO: Pablo comienza esta carta definiéndose como apostol de Jesucristo, por la voluntad de Dios; y es cierto, este hombre, fariseo, pecador, iracundo y enemigo de los cristianos, fue "separado" por Dios para predicar el evangelio Rom. 1:1 Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios”, Cuanta similitud hay en la vida de este hombre con relación al LLAMADO de Dios para los hombres de hoy.

Pablo es llamado y aprobado por Dios para CUMPLIR la voluntad de Dios, de predicar el evangelio de Jesucristo: 1Ts 2:4  sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los HOMBRES, sino a Dios, que PRUEBA nuestros corazones”.

Tu vida hoy puede ser como la vida de Pablo, cuando aun era Saulo de Tarso. el enemigo de los Cristianos, o tu vida puede ser como la de vida de los hombres de la iglesia de Corinto, pero indistintamente como sea hoy tu vida, Dios quiere hacer algo SANTO contigo.

Hoy se sensible a su voz y pregúntale sin temor que quiere hacer Él de tu vida, si lo haces así, pues toma una desición y obedece a su mandato, pide perdón y empieza a caminar de acuerdo al propósito de Dios.

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